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Los mejores consejos para aprobar los exámenes en la universidad no coinciden con las costumbres más extendidas. Bibliotecas llenas, apuntes subrayados en cuatro colores y noches cortas son habituales en enero y junio. Sin embargo, la psicología cognitiva demuestra que releer y subrayar son de lo que menos ayuda a recordar lo estudiado.
En esta guía de la academia Titulema reunimos qué técnicas de estudio funcionan de verdad y con cuánta antelación empezar. También verás cómo preparar cada tipo de examen, qué papel juegan el sueño y los nervios, y qué hacer si las cosas no salen como esperabas.
Resumen rápido: Para aprobar en la universidad, sustituye la relectura y el subrayado por autoevaluación y repaso espaciado, las dos técnicas con mayor utilidad según la evidencia. Empieza a preparar cada examen con dos a cuatro semanas de margen, entrena con exámenes de años anteriores, duerme siete u ocho horas y reparte el tiempo del examen según la puntuación de cada pregunta.
Claves del artículo
- La autoevaluación y la práctica distribuida son las técnicas de estudio más eficaces.
- Releer y subrayar dan una falsa sensación de dominio.
- Empieza a preparar cada examen final entre dos y cuatro semanas antes.
- Dormir bien durante todo el cuatrimestre se asocia con mejores notas.
- Escribir tus preocupaciones antes del examen ayuda a controlar los nervios.
¿Qué técnicas de estudio funcionan de verdad para aprobar en la universidad?
Las dos técnicas con más respaldo científico son la autoevaluación, que consiste en ponerse a prueba con preguntas, tarjetas o exámenes, y la práctica distribuida, que reparte el repaso en varias sesiones separadas en el tiempo. Releer y subrayar, en cambio, apenas mejoran el recuerdo a largo plazo.
Así lo concluyó una revisión de diez técnicas de estudio publicada en Psychological Science in the Public Interest, que clasificó cada una según su utilidad para el aprendizaje [Dunlosky et al., 2013]. Sus conclusiones siguen siendo una referencia para estudiantes y docentes:
| Técnica | Utilidad | Cómo aplicarla |
|---|---|---|
| Autoevaluación | Alta | Exámenes antiguos, tarjetas y preguntas propias |
| Práctica distribuida | Alta | Repasos espaciados durante varias semanas |
| Interrogación elaborativa | Moderada | Preguntarte por qué es cierto cada concepto |
| Práctica intercalada | Moderada | Mezclar tipos de problemas en una sesión |
| Subrayado y relectura | Baja | Solo como apoyo, nunca como método principal |
De diez técnicas de estudio analizadas, solo dos obtuvieron la máxima utilidad para el aprendizaje: la autoevaluación y la práctica distribuida.
Dunlosky et al., 2013
La razón es sencilla: el examen te pedirá recuperar información de memoria, y la mejor forma de prepararse para recuperar es practicar la recuperación activa.
Releer da una falsa sensación de dominio porque reconocer un texto no es lo mismo que recordarlo. En Titulema, en línea con la revisión publicada en Psychological Science in the Public Interest, recomendamos dedicar la mayor parte del estudio a la autoevaluación.
¿Qué es la práctica de recuperación y por qué funciona mejor que releer?
Recordar sin mirar los apuntes es la forma más eficaz de fijar lo aprendido. Cada intento refuerza la huella de memoria y revela lo que aún no sabes. Un experimento clásico mostró que quienes practicaban recordando un texto retenían más una semana después que quienes lo releían, aunque a los cinco minutos releer pareciera funcionar mejor.
El estudio de Roediger y Karpicke demostró este efecto test: los estudiantes que releían se sentían más seguros, pero olvidaban más con el paso de los días [Roediger y Karpicke, 2006]. Es una trampa habitual en épocas de exámenes, porque la sensación de seguridad engaña.
Cómo practicar la recuperación
- Tarjetas de memoria: escribe una pregunta por delante y la respuesta por detrás. Aplicaciones como Anki programan los repasos automáticamente.
- Folio en blanco: tras estudiar un tema, cierra los apuntes y escribe todo lo que recuerdes. Después compara y completa lo que falte.
- Explicar en voz alta: enseña el tema a un compañero o a una silla vacía. Si te atascas, has encontrado tu punto débil.
- Exámenes de cursos anteriores: resuélvelos en condiciones reales y corrígelos con los criterios del profesor.
¿Con cuánta antelación hay que empezar a estudiar un examen?
Lo recomendable es empezar entre dos y cuatro semanas antes en las asignaturas de examen final, y repasar desde la primera semana del cuatrimestre en las de evaluación continua. Repartir las mismas horas en más días produce un aprendizaje mucho más duradero que concentrarlas en un atracón la víspera.
Un metaanálisis con cientos de comparaciones confirmó que la práctica distribuida mejora la retención de forma consistente, y que el intervalo óptimo entre repasos crece cuanto más lejos está el examen [Cepeda et al., 2006]. La tentación de aplazar juega en contra: entre el 80 % y el 95 % del alumnado universitario procrastina de forma habitual [Steel, 2007]. Un esquema sencillo para cada tema sería:
- Día 1: estudia el tema y termina con un pequeño test de autoevaluación.
- Día 2 o 3: primer repaso, solo con preguntas y sin releer completo.
- Una semana después: segundo repaso mezclado con otros temas de la asignatura.
- Semana del examen: simulacro completo y repaso final de los errores.
Para que este calendario funcione necesitas una planificación previa del cuatrimestre. Te lo explicamos paso a paso en cómo organizarse en la universidad: método y planificación.
¿Cómo preparar cada tipo de examen universitario?
Cada formato exige un entrenamiento distinto. Los exámenes tipo test piden precisión y conocer el sistema de penalización; los de desarrollo, estructura y argumentación; los de problemas, práctica cronometrada; y los orales, explicar con claridad y en voz alta. Prepara el examen tal y como vas a tener que hacerlo.
- Tipo test: averigua si los errores restan. Con cuatro opciones y una penalización de un tercio por fallo, contestar al azar no compensa, pero si puedes descartar una opción, arriesgar ya tiene una esperanza positiva.
- Desarrollo: prepara esquemas de cada tema con introducción, ideas clave y conclusión, y entrena la escritura a mano con tiempo limitado.
- Problemas: resuelve ejercicios variados sin mirar la solución y anota en una libreta los errores típicos que cometes.
- Orales: ensaya respuestas de dos o tres minutos por tema y pide a alguien que te haga preguntas inesperadas.
Si tu evaluación incluye presentaciones orales, ensaya con cronómetro, prepara una diapositiva final de resumen y anticipa las tres preguntas que más probablemente te harán.
¿Cómo influyen el sueño, la alimentación y el ejercicio en tu nota?
Influyen más de lo que parece. Durante el sueño el cerebro consolida lo aprendido, por lo que trasnochar antes de un examen suele restar más de lo que suma. Dormir entre siete y ocho horas, comer de forma regular y moverse a diario mejoran la concentración y la memoria.
Un estudio siguió durante un semestre el descanso de estudiantes universitarios con pulseras de actividad. Encontró que la calidad, la duración y la regularidad del sueño se asociaban con mejores calificaciones, y no solo la noche anterior al examen [Okano et al., 2019].
- Evita las noches en vela: si vas justo, duerme al menos seis horas y repasa por la mañana.
- Cafeína con moderación: puede ayudar por la mañana, pero tomarla por la tarde empeora el descanso.
- Pausas activas: un paseo de diez minutos entre bloques de estudio despeja más que mirar el móvil.
¿Se te acumulan exámenes y trabajos? En Titulema te ayudamos con tus trabajos universitarios, informes y TFG para que puedas centrarte en estudiar. Escríbenos por WhatsApp y te proponemos un plan a tu medida.
¿Qué hacer el día del examen para rendir al máximo?
El día del examen, lee todas las preguntas antes de empezar, calcula cuántos minutos corresponden a cada una según su puntuación y empieza por las que mejor dominas. Escribe con estructura clara, señala las ideas principales y reserva los últimos diez minutos para revisar respuestas y datos.
Llega con tiempo, con el material permitido preparado la noche anterior y sin repasos de última hora en la puerta del aula, que solo alimentan los nervios. Si te bloqueas en una pregunta, márcala y pasa a la siguiente; volver después con la mente despejada suele desbloquear el recuerdo.
Estrategia en los exámenes tipo test
En los exámenes tipo test, contesta primero las preguntas seguras y deja las dudosas para una segunda vuelta. Si hay hoja de lectura óptica, traslada las respuestas a medida que avanzas, no al final, para no quedarte sin tiempo en el último minuto.
Checklist antes de un examen
- ☐ He hecho al menos un simulacro completo con el tiempo real.
- ☐ He repasado mi libreta de errores frecuentes.
- ☐ He preparado el material permitido la noche anterior.
- ☐ He dormido al menos siete horas.
- ☐ Sé cuánto puntúa cada parte del examen.
En las preguntas de desarrollo, una buena gestión del tiempo vale tanto como el contenido. Es preferible responder a todo de forma correcta que bordar la mitad del examen y dejar en blanco el resto.
¿Cómo controlar los nervios antes de un examen?
Un poco de nervios mejora el rendimiento, pero el exceso bloquea. Para controlarlos, entrena con simulacros en condiciones reales, respira despacio con espiraciones largas y escribe tus preocupaciones durante unos minutos antes de entrar. Interpretar la activación como energía, y no como amenaza, también ayuda.
Un experimento publicado en Science comprobó que dedicar diez minutos a escribir sobre las propias preocupaciones justo antes de un examen mejoraba el rendimiento de los estudiantes más ansiosos [Ramirez y Beilock, 2011]. Poner por escrito el miedo libera recursos mentales para la tarea. En Titulema solemos recomendar el ejercicio que Ramirez y Beilock probaron en Science a quienes se bloquean.
Si la ansiedad ante los exámenes te impide dormir durante semanas o te lleva a no presentarte, consulta con el servicio de atención psicológica de tu universidad. La mayoría ofrece apoyo gratuito y confidencial a su alumnado.
¿Qué hacer si suspendes un examen en la universidad?
Un suspenso no define tu carrera. Pide la revisión del examen para entender en qué fallaste, analiza si el problema fue de contenido, de método o de tiempo, y prepara la convocatoria extraordinaria con un plan concreto. Las tutorías con el profesor suelen dar pistas muy valiosas.
La normativa de permanencia
Consulta también la normativa de permanencia de tu universidad, que establece cuántas convocatorias tienes por asignatura y cuántos créditos debes superar cada curso. Conocerla te permitirá decidir con calma si conviene presentarse o reservar una convocatoria.
Además, convierte el suspenso en información. Si fallaste por falta de práctica, añade simulacros; si fue por falta de tiempo, empieza antes. Repetir el mismo método esperando otro resultado es el error más frecuente.
Tampoco descuides el aspecto emocional. Comenta el resultado con alguien de confianza, date un día para desconectar y retoma el estudio con un calendario nuevo. Muchos estudiantes que suspenden en primera convocatoria acaban aprobando con nota cuando cambian su forma de estudiar.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas horas antes del examen hay que dejar de estudiar?
No hay una regla fija, pero conviene evitar las noches en vela y limitar el último día a repasos breves de esquemas y errores frecuentes. Llegar descansado al examen rinde más que memorizar a última hora contenidos que no se han trabajado antes.
¿Es mejor estudiar solo o en grupo?
Lo ideal es combinar ambas formas. Estudia solo para aprender y autoevaluarte, y reúnete en grupo para explicaros los temas, resolver dudas y haceros preguntas. El grupo funciona cuando todos llegan con el material ya trabajado y se fija un objetivo concreto para cada sesión.
¿Sirve hacer resúmenes para aprobar?
Resumir tiene una utilidad limitada si solo copias los apuntes con menos palabras, según la revisión de Dunlosky y su equipo. Funciona mejor si lo conviertes en material de autoevaluación: escribe preguntas a partir del resumen y respóndelas de memoria en sesiones posteriores.
¿Cómo aprobar un examen si solo queda una semana?
Prioriza los temas con más peso y los que más se repiten en exámenes anteriores, estudia con preguntas desde el primer día, haz al menos un simulacro completo y protege el sueño. Una semana bien organizada da para mucho más de lo que parece.
¿Cuántas convocatorias hay para aprobar una asignatura?
Depende de la normativa de permanencia de cada universidad, que fija el número máximo de convocatorias por asignatura y las condiciones para solicitar una adicional. Consulta la de tu centro y tenla presente antes de decidir no presentarte, porque cada convocatoria agotada cuenta.
Referencias
Cepeda, N. J., Pashler, H., Vul, E., Wixted, J. T., & Rohrer, D. (2006). Distributed practice in verbal recall tasks: A review and quantitative synthesis. Psychological Bulletin, 132(3), 354–380.
Dunlosky, J., Rawson, K. A., Marsh, E. J., Nathan, M. J., & Willingham, D. T. (2013). Improving students’ learning with effective learning techniques: Promising directions from cognitive and educational psychology. Psychological Science in the Public Interest, 14(1), 4–58.
Okano, K., Kaczmarzyk, J. R., Dave, N., Gabrieli, J. D. E., & Grossman, J. C. (2019). Sleep quality, duration, and consistency are associated with better academic performance in college students. npj Science of Learning, 4, Artículo 16.
Ramirez, G., & Beilock, S. L. (2011). Writing about testing worries boosts exam performance in the classroom. Science, 331(6014), 211–213.
Roediger, H. L., & Karpicke, J. D. (2006). Test-enhanced learning: Taking memory tests improves long-term retention. Psychological Science, 17(3), 249–255.
Steel, P. (2007). The nature of procrastination: A meta-analytic and theoretical review of quintessential self-regulatory failure. Psychological Bulletin, 133(1), 65–94.
Aprobar los exámenes es más fácil cuando tienes tiempo para estudiar con método. Si los trabajos, los informes o el TFG te restan horas, en Titulema podemos ayudarte: somos una academia universitaria especializada en redacción académica y te acompañamos para que cumplas tus objetivos sin renunciar a tus exámenes. Si un trabajo vuelve con observaciones, nuestro servicio de correcciones te ayuda a aplicarlas; escríbenos por WhatsApp.
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