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Cómo hacer la introducción de un TFG con ejemplos

Resumen rápido (TL;DR): La introducción es lo primero que lee el tribunal y lo que fija su primera impresión. Te explicamos qué debe contener, cómo redactarla paso a paso, en qué se diferencia del resumen, cuánto debe ocupar y qué errores evitar. Incluimos ejemplos de apertura por disciplina, una tabla de componentes, un checklist y los fallos que más restan al inicio del trabajo.
Puntos clave:

  • La introducción presenta el tema, lo justifica, fija objetivos y anticipa la estructura.
  • Se redacta mejor al final, cuando ya conoces todos tus resultados.
  • Va de lo general a lo concreto, como un embudo que enfoca el problema.
  • No debe confundirse con el resumen ni adelantar las conclusiones.
  • Suele ocupar entre el 10% y el 15% de la extensión total del TFG.

Lectura estimada: 10 minutos

La introducción de un TFG es ese apartado que parece fácil y luego se atasca. Normal. Es la puerta de entrada de tu trabajo y la primera impresión que se lleva el tribunal. En Titulema acompañamos cada curso a miles de estudiantes en esta parte, y la mayoría comparte la misma duda: por dónde empezar y qué incluir exactamente.

En esta guía aprenderás a hacer la introducción de un TFG con ejemplos reales por disciplina: qué debe contener, cómo redactarla paso a paso, cuánto debe medir y qué errores te restan.

¿Qué es la introducción de un TFG?

La introducción de un TFG es el primer apartado del cuerpo del trabajo, donde se presenta el tema, se justifica su interés, se formulan los objetivos y se describe la estructura. Su función es situar al lector: de qué trata el trabajo, por qué importa y qué va a encontrar. Es la promesa que las conclusiones deberán cumplir.

Esta función orientadora no es menor. En España había 1.762.459 estudiantes universitarios en el curso 2023-2024, según el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, y casi todos deben redactar un TFG para graduarse. Pese a ser un apartado universal, sigue siendo de los que más cuesta arrancar.

Cómo redactar la introducción de un TFG paso a paso

Para redactar la introducción de un TFG, empieza por el contexto general del tema, estrecha hacia el problema concreto, justifica por qué merece estudiarse, formula los objetivos y cierra anticipando la estructura. Esta lógica de embudo lleva al lector de lo amplio a lo específico sin saltos. Redactarla al final, con los resultados ya en la mano, garantiza que la promesa inicial coincida con lo entregado.

Sigue estos pasos:

La estructura de embudo

  1. Abre con el contexto. Sitúa el tema en su marco general con un dato o una idea de partida.
  2. Enfoca el problema. Estrecha hasta la cuestión concreta que vas a abordar.
  3. Justifica la relevancia. Explica por qué este trabajo aporta algo y a quién interesa.
  4. Formula los objetivos. Un objetivo general y varios específicos, claros y medibles.
  5. Anticipa la estructura. Resume en un párrafo qué contiene cada capítulo.

Los objetivos son el corazón de la introducción. Si quieres formularlos con precisión, te ayudará nuestra guía sobre cómo redactar objetivos del TFG. Y para la justificación, la guía sobre la justificación del TFG profundiza en ese bloque.

Diferencias entre la introducción y el resumen del TFG

La introducción y el resumen del TFG cumplen funciones distintas y no deben confundirse. El resumen, o abstract, es un texto breve de 150 a 250 palabras que sintetiza todo el trabajo, incluidas las conclusiones, y se coloca antes del índice. La introducción es más extensa, abre el cuerpo y no adelanta los resultados: plantea el problema y los objetivos.

Introducción frente a resumen

Diferencias entre la introducción y el resumen de un TFG
Aspecto Introducción Resumen (abstract)
Posición Abre el cuerpo Antes del índice
Extensión Varias páginas 150-250 palabras
Conclusiones No las adelanta Sí las incluye
Función Plantear y orientar Sintetizar el todo

Confundirlos es un error clásico. La introducción plantea; el resumen condensa. Mantener esa frontera clara evita repeticiones y demuestra que dominas la estructura académica del trabajo.

Qué incluir en la introducción: ejemplos por disciplina

La introducción de un TFG incluye siempre los mismos componentes, pero su tono cambia según la disciplina. En ciencias de la salud predomina el dato epidemiológico; en derecho, el marco normativo; en educación, el contexto social; en empresa, la tendencia del mercado. Adaptar la apertura a las convenciones de tu campo es lo que la hace sonar propia de un experto y no de un principiante.

Estos ejemplos de apertura ilustran el enfoque por área:

  • Psicología: «La ansiedad ante los exámenes afecta a un porcentaje creciente de estudiantes universitarios, con consecuencias directas sobre su rendimiento académico».
  • Derecho: «La reforma del marco normativo sobre protección de datos ha abierto un debate jurídico aún sin resolver en la jurisprudencia reciente».
  • Empresa: «La transformación digital ha redefinido los modelos de negocio del comercio minorista en la última década».
  • Educación: «La integración de metodologías activas en el aula plantea retos que la formación del profesorado todavía no aborda del todo».

Si tu trabajo es del ámbito jurídico, el enfoque conecta con nuestra guía sobre cómo hacer un TFM de Abogacía, donde la apertura también parte del marco normativo. La estructura de fondo se mantiene; cambia el acento.

Cuándo redactar la introducción del TFG

El mejor momento para redactar la introducción del TFG es al final, cuando ya tienes los resultados y las conclusiones. Puede parecer contraintuitivo, pero solo entonces sabes con certeza qué has hecho y qué prometer al lector. Muchos estudiantes escriben un borrador inicial para ordenar ideas, pero la versión definitiva debe redactarse cuando el trabajo está cerrado.

El orden de redacción no tiene por qué seguir el orden de lectura. Según el Real Decreto 822/2021, el TFG forma parte obligatoria de cualquier título de grado, y su coherencia interna se evalúa. Una introducción escrita al final encaja con las conclusiones; una redactada al principio suele prometer lo que el trabajo luego no cumple.

¿Te estás bloqueando con el primer párrafo de tu introducción? En nuestra academia universitaria asesoramos cada año a miles de estudiantes en esta fase exacta. Si necesitas una mano experta, escríbenos por WhatsApp y te ayudamos.

Cuántas páginas debe ocupar la introducción

La introducción de un TFG suele ocupar entre el 10% y el 15% de la extensión total del trabajo. En un TFG de 40 páginas, hablamos de entre 4 y 6 páginas. No conviene que sea ni tan breve que no plantee bien el problema, ni tan extensa que invada el espacio del marco teórico. El equilibrio depende de la disciplina y de la guía de tu universidad.

La proporción importa más que el número exacto: diez páginas de introducción en un trabajo de treinta desequilibran el conjunto. Si dudas de la extensión global, la fijamos en nuestra guía sobre cuántas páginas debe tener un TFM, cuyos criterios también orientan el TFG.

Errores frecuentes en la introducción del TFG

El error más frecuente en la introducción de un TFG es adelantar las conclusiones, que deben reservarse para el final. Le siguen confundirla con el resumen, redactarla antes de tener resultados, no formular objetivos claros y abrir con generalidades vacías del tipo «desde el principio de los tiempos». Estos fallos debilitan la primera impresión justo donde más cuenta, en las primeras líneas que lee el tribunal.

Un contrato con el lector

«La introducción debe funcionar como un contrato con el lector: anuncia lo que el trabajo se propone hacer, y las conclusiones deben demostrar que ese compromiso se ha cumplido.»
— Guías de redacción académica de las bibliotecas universitarias

Como recogen las guías de la UNED y nuestra experiencia en Titulema, la introducción es un contrato. En Titulema, en línea con las guías de la UNED, observamos que la mayoría de las introducciones que fallan no lo hacen por mala redacción, sino por adelantar resultados que rompen la lógica del trabajo. Repasa esta lista antes de cerrarla.

Checklist para tu introducción de TFG:

  • ☐ Abres con un contexto concreto, no con generalidades vacías
  • ☐ El problema queda planteado con claridad
  • ☐ Has justificado por qué el tema merece estudiarse
  • ☐ Los objetivos están formulados y son medibles
  • ☐ No adelantas las conclusiones del trabajo
  • ☐ Cierras anticipando la estructura de los capítulos

Una buena introducción enlaza con unas buenas conclusiones. Para cerrar el círculo, te será útil nuestra guía sobre cómo redactar las conclusiones del TFG y, si tu trabajo lleva hipótesis, la de cómo formular hipótesis.

Preguntas que resuelve esta guía:

  • ¿Qué es la introducción de un TFG?
  • ¿Cómo se redacta paso a paso?
  • ¿En qué se diferencia del resumen?
  • ¿Qué incluir según la disciplina?
  • ¿Cuándo redactarla, cuánto debe ocupar y qué errores evitar?

Preguntas frecuentes

¿La introducción del TFG se escribe antes o después?

La versión definitiva se redacta al final, cuando ya conoces los resultados y las conclusiones. Conviene escribir un borrador inicial para ordenar ideas, pero solo al cerrar el trabajo puedes asegurar que la introducción promete exactamente lo que el TFG entrega. Esa coherencia entre apertura y cierre es uno de los criterios que más valora el tribunal.

¿Qué debe contener la introducción de un TFG?

Cuatro elementos básicos: la presentación del tema y su contexto, la justificación de su relevancia, los objetivos general y específicos, y una breve descripción de la estructura del trabajo. Algunos enfoques añaden la pregunta de investigación o la hipótesis. La introducción plantea el problema, pero no adelanta las conclusiones, que se reservan para el apartado final.

¿Cuántas páginas tiene la introducción de un TFG?

Lo habitual es entre el 10% y el 15% de la extensión total: en un TFG de 40 páginas, entre 4 y 6 páginas. Lo importante es la proporción: una introducción demasiado breve no plantea bien el problema y una demasiado larga invade el marco teórico. Consulta siempre la guía de tu facultad.

¿La introducción y los objetivos van en el mismo apartado?

Depende de la universidad. En muchos TFG, los objetivos se integran dentro de la introducción; en otros, se presentan en un apartado propio justo después. Ambas opciones son válidas: lo esencial es que los objetivos aparezcan formulados de forma clara y medible. Revisa la guía oficial de tu grado.

¿Puedo usar la primera persona en la introducción?

Por norma general, el estilo académico prefiere la impersonalidad o el plural de modestia frente a la primera persona del singular. En lugar de «yo analizo», se opta por «se analiza». Algunas disciplinas son más flexibles, así que revisa la guía de estilo de tu facultad.

Referencias

Real Decreto 822/2021, de 28 de septiembre, por el que se establece la organización de las enseñanzas universitarias y del procedimiento de aseguramiento de su calidad. Boletín Oficial del Estado, núm. 233, de 29 de septiembre de 2021.

Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. (2025). Datos y Cifras del Sistema Universitario Español. Publicación 2024-2025. Gobierno de España.

Cassany, D. (1995). La cocina de la escritura. Anagrama.

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